La gestión de los impuestos debe ser objetiva, respetar las normas tributarias y garantizar la gestión del dinero público. Nuestros sistemas de gestión parten de la premisa de que la gestión de los impuestos debe ser objetiva, respetar las normas tributarias y garantizar la gestión del dinero público.
Ello implica:
Normalización de los procedimientos, de forma que no interprete cada empleado la aplicación de las normas.
No manejo físico de dinero, sólo se cobra a través de entidades colaboradoras.
Registro informático en tiempo real de actuaciones (cobros, bajas, etc.)
Control informático de las actuaciones realizadas por cada uno de los empleados.
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